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En el mismo año 1912 el inventor canadiense Reginald A. Fessenden, utilizando una válvula tríodo, creó un circuito de radio denominado heterodino, que al combinar dos señales de alta frecuencia permitía obtener una señal compuesta de baja frecuencia o audiofrecuencia dentro del rango de sonidos audibles por el oído
humano, comprendida entre los 20 - 20 000 ciclos o hertz. El circuito heterodino, aunque fue de gran importancia para el posterior desarrollo de la radio, hacía compleja la sintonización de las estaciones, pues para
lograrlo era necesario realizar varios ajustes. Sin embargo, en 1920 el ingeniero eléctrico norteamericano Edwin H.
Armstrong, profesor de la Universidad de Columbia, de New York, creó el circuito superheterodino,
con el cual se podían sintonizar las estaciones de radio con un solo control, tal como lo hacemos
aún hoy cuando seleccionamos en el dial de nuestro radiorreceptor la estación
que más nos guste.
A pesar de que la válvula tríodo se inventó en 1906, las transmisiones de radio se continuaron realizando durante varios años
utilizando otros medios. No fue hasta 1916 que el mismo Lee de Forest comenzó a realizar transmisiones experimentales con su válvula tríodo,
a la que bautizó con el nombre de Audión, utilizándola por primera vez como transmisora de ondas de radio en los laboratorios fonográficos de la
Columbia, situados en la calle 38 de New York. A partir de ese momento se extendió rápidamente
el uso de la válvula tríodo en las estaciones transmisoras de radio y en los radiorreceptores, siendo el propio Lee de Forest su más ferviente impulsor.
Posteriormente, en los años 30 del siglo pasado, Lee de Forest se mudó para
Hollywood. Allí trabajó en la creación de otros dispositivos no vinculados exactamente a la radiodifusión. Su más destacado invento después de la válvula electrónica tríodo fue el sistema
Phonofilm, que permitía sincronizar simultáneamente la voz y la imagen en las películas cinematográficas.
Este invento permitía introducir en la propia cinta cinematográfica una pista óptica de sonido,
tal como se continúa haciendo en la actualidad. Por ese invento realizado en 1920, que
en aquel entonces no contó con el apoyo de las compañías
productoras de películas,
De Forest recibió en el año 1959 un Oscar honorífico que le otorgó la Academia de las Artes y las Ciencias
Cinematográficas de
Hollywood, por su contribución al desarrollo de la banda sonora en las películas.
Aunque los beneficiados económicamente con las ganancias que aportaban los inventos de Lee de Forest siempre fueron otros, éste ha sido reconocido como el padre de la radio y el abuelo de la televisión. También en su momento fue nominado para recibir el premio Nóbel de Física, pero finalmente la Real Academia Sueca de Ciencias no se lo otorgó.
Aunque durante toda su vida trabajó para diferentes organizaciones, siempre se mantuvo como inventor independiente. Con más de 180 patentes de inventos a su favor, fue también el mayor impulsor del desarrollo de la radio en el siglo veinte. Entre sus inventos más destacados se encuentran el oscilador de alta frecuencia, el radioteléfono precursor de la actual telefonía móvil o celular, sistemas de transmisión y recepción de ondas de radio, la celda fotoeléctrica, el cine sonoro, etc.
Su vida y carrera como inventor fueron tan controvertidas que se encontró relegado dentro de los grupos profesionales de
ingenieros, que en varias ocasiones lo llegaron a acusar de robo de inventos y fraude en los negocios.
Por otra parte también se lamentaba de no haber recibido nunca
reconocimiento alguno por
el conjunto de su obra, ni la admiración y respeto que buscó siempre afanosamente
durante toda su vida. Al final de su existencia su paranoia llegaba a tal extremo que decía que la falta de reconocimiento hacia él era obra de sus enemigos.
Aunque el posterior invento y desarrollo del transistor, los circuitos integrados y
los microprocesadores han relegado prácticamente al olvido las válvulas
electrónicas, su principio de funcionamiento se aplica cada vez menos en la fabricación
de los tubos de rayos catódicos (CRT) o tubos de pantalla de televisores, monitores de
ordenadores y de equipos médicos, y pantallas de osciloscopios, que han ido
desapareciendo con la generalización del uso de las pantallas planas TFT y de
plasma en esos equipos.
No obstante, úlltimamente los estudios profesionales de grabación de sonido están volviendo
a
emplear las válvulas electrónicas en los modernos equipos de audio, por
la mejor respuesta que ofrecen a
las bajas frecuencias en comparación con la que brindan los transistores y
circuitos integrados.
El Dr. Lee de Forest falleció en California, Estados Unidos de América, el 30 de junio de 1961, dos meses antes de cumplir 88 años de edad.
Síntesis biográfica: JAEGA
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