PorQueDeLasCosas
Resolución: 480 x 800 pixeles
Última actualización: febrero de 2016
El PorQué De Las Cosas
¡DESCUBRA CÓMO FUNCIONAN LAS COSAS!
CIENCIA Y TECNOLOGÍA AL ALCANCE DE TODOS...
Así funciona
El PorQué De Las Cosas EL AVIÓN 4
Texto e ilustraciones José Antonio E. García Álvarez
Subir
Atrás
Inicio
Siguiente
PARTES DEL AVIÓN (III)
Tren
de
aterrizaje
.
Es
el
mecanismo
al
cual
se
fijan
las
ruedas
del
avión.
Los
aviones
pequeños
suelen
tener
solamente
tres
ruedas,
una
debajo
de
cada
ala
y
otra
en
el
morro
o
nariz.
En
modelos
de
aviones
antiguos
o
en
los
destinados
a
realizar
acrobacia
aérea,
esa
tercera
rueda
se
encuentra
situada
en
la
cola.
En
el
primer
caso
la
configuración
se
denomina
“triciclo”
y
mantiene
todo
el
fuselaje
del
avión
levantado
al
mismo
nivel
sobre
el
suelo
cuando
se
encuentra
en
tierra.
En
los
aviones
que
tienen
la
rueda
atrás,
llamada
también
“patín
de
cola”,
el
morro
o
nariz
se
mantiene
siempre
más
levantado
que
la
cola
cuando el avión se encuentra en tierra.
En
la
mayoría
de
los
aviones
pequeños
que
desarrollan
poca
velocidad,
el
tren
de
aterrizaje
es
fijo.
Sin
embargo,
en
los
más
grandes
y
rápidos
es
retráctil,
es
decir,
que
se
recoge
y
esconde
completamente
después
del
despegue,
para
que
no
ofrezca
resistencia
al
aire
al
aumentar
la
velocidad
de
desplazamiento.
Dos
de
los
trenes
de
aterrizaje
se
esconden,
generalmente,
debajo
de
las
alas
y
el
delantero
dentro
del
morro
o
nariz.
Es
tan
grande
la
resistencia
que
puede
ofrecer
el
tren
de
aterrizaje
cuando
el
avión
se
encuentra
ya
en
vuelo,
que
si
no
se
recoge
la
fuerza
que
adquiere
el
viento
al
aumentar
la
velocidad
puede arrancarlo del fuselaje.
Durante
la
maniobra
de
aterrizaje,
una
vez
que
el
avión
enfila
la
pista,
el
piloto
procede
a
bajar
el
tren
de
aterrizaje
accionando
el
mecanismo
encargado
de
realizar
esa
función.
Cada
uno
de
los
trenes
de
aterrizaje
situados
debajo
de
cada
ala
lleva
generalmente
entre
dos
y
ocho
ruedas,
dependiendo
del
tamaño
y
peso
del
avión.
El
tren
de
aterrizaje
situado
en
el
morro
o
nariz
tiene
una
o
dos
ruedas.
Una
excepción
la
constituye
el
AN-225
Mriá,
considerado
el
carguero
más
grande
del
mundo,
que
tiene
14
ruedas
en
cada
tren
de
aterrizaje
bajo
las
alas
y
4
en
el
tren delantero.
Cuando
un
avión
rueda
por
la
pista
o
se
dispone
a
estacionarse
ya
en
la
loza
del
aeropuerto,
el
piloto
cuenta
con
un
dispositivo
que
sirve
como
timón
para
mover
el
tren
de
aterrizaje
delantero
hacia
los
lados
y
hacer
los
giros
en
tierra.
Al
igual
que
un
vehículo
terrestre
cualquiera,
el
avión
posee
también
frenos
hidráulicos
en
los
trenes
de
aterrizaje,
que
actúan
sobre
las
ruedas
y
detienen
el
avión.
Para
ello,
una
vez
que
ha
aterrizado
y
disminuido
su
impulso
con
la
aplicación
previa
de
los
frenos
de
aire
(spoilers)
,
el
piloto
oprime
con
la
punta
de
los
pies
la
parte
superior
de
dos
pedales
que
se
encuentran
en
el
piso
debajo
del
timón
o
la
palanca,
hasta
detenerlo
completamente.